
Li Auto i9: el SUV eléctrico más aerodinámico de producción masiva
Li Auto lanza en China el i9, un SUV flagship puro eléctrico con Cd 0.215, 536 hp, 705 km CLTC y carga ultra rápida 5C capaz de sumar 500 km en 10 minutos.
El 16 de septiembre de 2026, Li Auto presentó en China su nuevo SUV flagship 100% eléctrico: el Li i9, con un precio de 369,800 yuanes (unos 54,400 dólares). El dato que encabeza todos los titulares no es solo la potencia, sino el coeficiente aerodinámico: 0.215 Cd, lo que lo convierte —según la marca— en el SUV de producción masiva más aerodinámico del mundo.
El i9 mide 5,225 mm de largo, 1,970 mm de ancho y 1,752 mm de alto, con una batalla de 3,168 mm. Su sistema de dirección por cable (steer-by-wire) y la dirección trasera le permiten un diámetro de giro mínimo de apenas 10.6 metros, una cifra notable para un vehículo de este tamaño. Visualmente, adopta el lenguaje de diseño de la serie i, con faros Star Ring y soporte ADB para luz alta adaptativa.
Bajo el capó eléctrico hay un esquema de doble motor (inducción asíncrona adelante y sincronía de imanes permanentes atrás) que entrega 400 kW (536 hp) y 660 Nm, con aceleración 0-100 km/h en 4.9 segundos. La batería ternaria de 101 kWh con carga ultra rápida 5C ofrece 705 km CLTC y puede sumar unos 500 km de autonomía en 10 minutos de carga de alta potencia. El paquete opcional Embodied Intelligence añade chips duales M100 (1,280 TOPS) y cuatro sensores LiDAR, respaldados por el modelo de conducción Mach VLA.
En seguridad, el i9 incorpora 11 airbags, una estructura de anillo de puertas integrada en acero de 2,000 MPa y un sistema de alimentación redundante. Li Auto planea migrar a baterías de desarrollo propio fabricadas con Sunwoda; la primera tanda, sin embargo, seguirá usando celdas CATL.
Para un mercado como el mexicano, donde los SUV siguen dominando las preferencias, el i9 ilustra hasta dónde puede llegar la eficiencia aerodinámica y la carga rápida en un cuerpo alto. Es un recordatorio de que el futuro del segmento no pasa solo por más espacio, sino por menos arrastre, más inteligencia a bordo y tiempos de carga que empiezan a rivalizar con una parada de combustible.



